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3 de febrero de 2015

Programa de Musicoterapia que ayuda a mejorar los niveles de estrés en adultos y niños

fuente: pittsburgh.cbslocal.com
La música puede nos puede afectar emocionalmente y físicamente, incluso la reducción del estrés.
Puede hacerte llorar, reír, sentirse excitado o enojado. Es un medio poderoso que puede ser utilizado como una herramienta si sabemos cómo usarlo. 
Los expertos dicen que la música puede mejorar nuestro estado de ánimo e incluso cambiar el comportamiento. 

Más en: http://pittsburgh.cbslocal.com/2015/01/27/music-therapy-program-helping-to-improve-stress-levels-in-adults-kids/

11 de octubre de 2014

Mayores en juego: Creación analógico-digital y participación ciudadana

Presentamos nuestro trabajo realizado durante los últimos meses en el MediaLab Prado. Un proyecto que propone una experiencia artístico–educativa alternativa, para acercar la cultura digital a las personas mayores.  Ver mas: http://medialab-prado.es/mmedia/13995/view















8 de septiembre de 2014

Arteterapia en la naturaleza II


El pasado mes de agosto tuve la suerte de facilitar una sesión grupal de arteterapia en plena naturaleza y con unas personas maravillosas.
Gracias a todos los que allí estuvisteis.

Somos naturaleza, a menudo lo olvidamos, pero formamos parte de ella y ella forma parte de nosotros. Por eso, realizar una sesión de arteterapia en un entorno natural puede ser revitalizante y permite, a quien vive la experiencia, crear en un entorno saludable, seguro, cargado de energía, de aromas y arropado por un silencio que invita a la escucha interna.

En esta sesión tan especial dedicamos una parte importante a reavivar esa unión con la naturaleza y a tomar conciencia de nuestro cuerpo, de nuestros pensamientos y de nuestras emociones, observando nuestro propio proceso creativo, nuestra manera de integrar los elementos que nos ofrece la naturaleza en nuestras obras y nuestra forma de acercarnos al material y al entorno.

Tras una relajación guiada para adentrarnos en nosotros mismos y activar la atención desde la calma, realizamos una actividad a modo de juego para sentir y percibir el lugar de una manera diferente a la que habitualmente estamos acostumbrados y para ello solo tuvimos que anular el sentido de la vista y recorrer de la mano de un compañero el espacio en el que no encontrábamos, tocándolo, escuchándolo y oliéndolo. Después hicimos una toma de contacto con la arcilla para dar paso al momento de creación personal e individual.

El lugar era perfecto, aislado en medio de un monte y con fácil acceso. Contaba con mesas, una fuente e infinidad de rincones que acogieron las creaciones que allí se hicieron.

El momento también fue el exacto ya que la sesión se desarrolló por la tarde y terminó al anochecer, por lo que en el momento de la reflexión compartida y del cierre, la luz era tenue y se iba apagando suavemente, dejando reposar en nosotros la experiencia vivida.

En esta ocasión, aparte de los materiales que nos ofrecía el lugar, contamos con un material muy especial: Arcilla.

La arcilla implica una manera muy primaria de expresión y comunicación, ya que conlleva el hecho de tocar y desde el momento del nacimiento, el tacto es la forma en que se comunican sentimientos. De hecho no fue de extrañar que muchos de los participantes se sintieran como niños que juegan con el barro o la plastilina y que revivieran momentos concretos de su infancia. La arcilla también permitió la liberación de emociones a través de la expresión y mediante gestos tales como acariciarla, golpearla o dejarla caer, siendo un cauce para liberar la tensión, frustración o el nerviosismo.
Al ser un material moldeable pudo convertirse en cualquier cosa: En un osito, un animal prehistórico, una casita en un árbol, o simplemente en formas que recogían elementos del entorno, como piedras, hojas e incluso agua. Una vez que las obras tomaron su forma muchos decidieron dejarla en el lugar en el que la habían creado, otros se la llevaron.

Fue un momento y un lugar óptimo para autocuidarnos, reposar y prestar atención a nuestras emociones y aspectos de nuestra vida que necesitan, en mayor o menor medida, ser atendidos.
Una oportunidad para conocernos un poco más a nosotros mismos, para crear, escuchar, jugar, reír y en definitiva para ser.



Reflexiones compartidas de algunos de los participantes:

“Esto forma un poco parte de mi, de las cosas, vas dejando fluir y así te liberas de todos los cacaos que puedas tener en la cabeza y te relajas, el tiempo vuela. No estás atado a un tiempo, estás en eso, es como meditar en eso. Prestas atención a una cosa y estás en ella completamente, te vuelcas y lo demás se va”.

“Para mi ha sido un anti-estrés”.

“Me salía cantar y disfrutar simplemente, sin hacer nada en concreto”.

“Esto se necesita, por que es como decir: para, escúchate. Aunque yo intento escucharme, intento parar, pero claro, no es lo mismo que con un paisaje, con un entorno y es importante para la salud. No te das cuenta del estrés o de los nervios que tienes hasta que paras y escuchas. Entonces te das cuenta de eso”.

“La parte de taparnos los ojos es bastante interesante porque sin querer te centras a escuchar y a sentir las cosas”.

“Esto es salud”.

Obras realizadas por los participantes:





15 de agosto de 2014

Arteterapia y Naturaleza

"El arte, la naturaleza, el cuerpo humano y la psique humana están tan íntimamente relacionados que es imposible pensar en uno sin recordar al otro." McLuhan.


La pasada semana tuve la oportuniad de viajar a Cantaria y de realizar junto a algunos participantes expontáneos una serie de obras en su majestuoja naturaleza.

Resulta fascinate la cantidad de recursos que podemos encontrar en un bosque o en un acantilado, así como sus cualidades físicas y su carga emocional.
Por lo general vivimos aislados en nuestras confortables ciudades, lejos de lo salvaje, de lo sublime, de nuestros monstruos y miedos. Fuera del alcance de los sonidos estremecedores del bosque y del viento estrepitoso de un barranco o una llanura.

Un bosque de Cóbreces fue el lugar perfecto para nuestra primera experiencia. La elección del lugar puede darse de diferentes maneras y aunque buscábamos un flechazo, aquello no sucedió y tardamos más de hora y media en encontrar "nuestro espacio". El proceso comienza desde esa búsqueda, propiciada por la escuha interna y externa, es decir por aquelo que sentimos y aquello que nos cuenta el propio paisaje.
Finalmente un sendero perdido fue el lugar por el que nos inclinamos. Fuera del sendero la naturaleza era tan salvaje que nos devoraba, en cambio, a orillas del camino encontramos un árbol, tan especial como todos los demás y sin ninguna característica que destacase del resto. Lo demás vino solo, casi podría decirse que la obra ya estaba creada antes de nada, antes de depositar el primer palo sobre en tronco. Y así, poco a poco abrigamos el tronco del árbol con los restos de madera de sus hermanos, de él mismo. Una obra sin pretensiones, escondida y cargada de fuerza y simbolismo.

Si nos dejamos llevar por los caminos del norte llegaremos a un acantilado con unas vistas impresionantes. Mi mirada solo se posaba en las flores y hojas del camino... Quería trabajar con ese material pero sabía que el fuerte viento lo haría imposible. Las piedras me parecieron una mejor opción y de la misma manera que comenzamos a colocar los palos sobre el tronco, colocamos una priedra tras otra, de manera que una espiral fue surgiendo.
Es curioso como una niña al vernos comenzó a hacer una colección de piedras y cuando la espiral tomó un tamaño como para llamar la atención de los paseantes, un grupo de niñas se sumó a la creación.
Al alejarnos de la espiral, pudimos ver como nuevos visitantes se acercaban y continuaban poniendo piedras. Un regalo para nosotros, para el acantilado y para sus huéspedes.

La tercera intervención fue cerca en un llano, el viento no soplaba y esta vez pudo permitirme jugar con las hojas secas. Una vez más el árbol se convertía en el lienzo en blanco y los palos y hojas en la pintura.
Alrededor de la base del tronco dispuse un círculo con palos y éste relleno de hojas caidas. Su propio abono, el ciclo de la vida cerrado, completo, como un círculo...
Un punto de vista nos regalaba la idea de que la sombra era el reflejo del árbol, su proyección dentro del espejo, debajo de la tierra, la dualidad, el Yin y Yang.

Podríamos seguir buscando el simbolismo de estas acciones, pues en este caso, es después de hechas cuando está aflorando su significado y resonando en mí más fuerte aún, pues el poder de la naturalez unido al arte y a la creación nos convierte en seres más sensibles, más atentos y más conscientes.

Si reflexionamos un poco más sobre la creación o el arteterapia en la naturaleza podremos observar que dicha pŕactica ofrece una oportunidad para realizar rituales privados que giren en torno a la materia. Por ejemplo, una escultura de arcilla hecha en respuesta a la muerte de un ser querido puede ser colocada al lado de un río o mar para disolverse con la marea. Tales acciones pueden proporcionar un enorme alivio emocional y liberación.
Cada sendero es único y fascinante, al igual que cada persona y las emociones que habiten en ella en ese momento.  Un agujero en el suelo puede que nos lleve a pensar en la depresión, una explosión de rojos otoñales en el amor, una nueva planta en un recién nacido o una cama de musgo y plumas en un hogar seguro y feliz.

El enfoque de Sweeney, aún emergente, sobre la "Eco-Arteterapia", se basa en la ecopsicología y la arteterapia. La Eco-Arteterapia puede animar a una persona a encontrar una conexión con la naturaleza y sentir  su lugar en el mundo, sintiendo la conexión consigomismo en presencia de la naturaleza y sin necesidad de   palabras. Puede ayudar a vigorizar los sentidos y a aflorar emociones o recuerdos. El entorno natural despierta la creatividad de las personas. Además, cuando la obra de arte se genera al aire libre nos transmite sensaciones diferentes al alterar el medio ambiente. La acción se ve completada ya que, por otro lado, el medio ambiente también puede afectar al arte de una manera más directa, como por ejemplo, dejando que el viento sople un dibujo de arena o que la puesta de sol alarge las sombras de un totem. 



Fuentes:

http://www.environmentalartstherapy.co.uk/

http://www.ecopsychology.org/journal/gatherings6/html/Overview/overview_art_therapy.html

14 de julio de 2014

7 de julio de 2014

Arte con adultos y personas mayores


 Ver vídeo
A lo largo de este año académico han sido muchas las intervenciones que hemos realizado con personas mayores.


Hemos trabajado en residencias, centros de salud y espacios culturales. Y a aunque cada una de las experiencias vividas ha sido diferente, todas y cada una de ellas nos han hecho darnos cuenta de la importancia de la creatividad y de las prácticas artísticas en los adultos.


Los niños tienen esa capacidad de abstracción de la realidad y de inmersión en el juego que les hace volar la imaginación y ser creadores de nuevos mundos. Para ello emplean la imaginación, la fantasía y transforman lo conocido en lo novedoso. Pero siempre, partiendo de lo ya conocido, por esa razón, cuanto más rica sea la experiencia humana, tanto mayor será el material del que dispone esa imaginación. (Vygotskii. 2003: 17). Por eso la imaginación de un niño es más pobre que la de un adulto.


¿Qué ocurre entonces? ¿Porqué a medida que nos hacemos mayores se pierden esas facultades creativas?
La creatividad es algo que hay que practicar, todos somos seres creativos en potencia, pero si no fomentamos esos momentos en los cuales ser creativos y nos limitamos a repetir lo aprendido, sin introducir variaciones o tomar un camino completamente diferente, nos anquilosamos, nos vamos endureciendo.


Las experiencias vividas con los mayores nos enseñaron que siempre puede ser un buen momento para retomar aquello que dejamos de lado cuando comenzamos a crecer, que nunca es tarde para aprender ni para tener nuevas experiencias que permitan acercarnos de nuevo al niño, creador de mundos, que todos somos.













Vygotskii, L. S. (2003). La imaginación y el arte en la infancia (Vol. 87). Ediciones Akal.

27 de noviembre de 2013

Bestiarios y animalarios para promover la creatividad

Soñar con seres fantásticos es algo que el ser humano ha hecho desde que tiene memoria.
Jugar a crear nuestros propios seres mitológicos, nuestro animalario personal es una actividad gratificante tanto para adultos como para los más pequeños, mediante la cual podemos poner en juego toda nuestra imaginación.
Las posibilidades son infinitas y el proceso divertido y cargado de ingenio.
Nunca vimos un animal así y sin embargo podemos imaginarlo, podemos formarnos una idea, una imagen construida de fragmentos de otros animales compuestos de manera compleja.


Además de la actividad reproductora es normal ver en el ser humano otra actividad que combina y crea nuevas imágenes, nuevas acciones.
En este caso se ve muy claramente la actividad combinada de la imaginación. El bestiario creado formará entonces parte de nuestra experiencia anterior, será una mezcla de aquellos animales que conocemos, ya que de otro modo no podríamos inventar uno nuevo. La combinación de las diferentes partes de los cuerpos animales constituirá un ser nuevo que pertenecerá a su creador, sin ser mera repetición de cosas vistas u oídas.

Esta facultad de componer un nuevo animal, de combinar unas partes de unos con otras partes de otros, sienta las bases de la creación.